jueves, 15 de enero de 2009

CRÍTICA DE LA NACIÓN

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CASH la nueva experiencia de Muscari, tiene un elenco que hace brillar los textos
TABULACION: MUY BUENA
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Daniel Aráoz, Belén Blanco y Norma Pons, tres estilos muy diferentes, dirigidos por José María Muscari Foto: Fernanda Corbani
Cash. Autor y director: José María Muscari. Intérpretes: Daniel Aráoz, Belén Blanco, Juan Carlos Dual, Nacho Gadano, Gustavo Garzón, Norma Pons y Ronnie Arias.
Escenografía: Marcelo Valiente.
Vestuario: Mercedes Colombo.
Diseño de luces: Gonzalo Córdova.
Música: Mauro García Barbé.
En el Maipo (Esmeralda 449). De miércoles a domingos, a las 20.30. Duración: 80 minutos.
Nuestra opinión: muy buena.
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El dinero parecería ser el tema central del nuevo espectáculo de José María Muscari. Pero, en verdad, el dinero es sólo una gran excusa para que el creador vuelva a una de sus cuestiones fundamentales: ingresar en el mundo individual de personajes característicos, observarlos en profundidad, exponerlos en sus miserias y desarrollar una crítica sobre ellos que resulta demoledora. Claro que sin dejar de lado la parodia, el humor, el sarcasmo y, sólo de a ratos, una mirada condescendiente que no vuelve piadosos a los personajes sino al autor y director, al que se burla de ellos, los saca de contexto, los pone sobre su mano y los observa como a un objeto a estudiar.
En Cash , Muscari toma a tres parejas que se encuentran en un ámbito en el que buscarán intercambiar unos días de unos tiempos compartidos que poseen. En un principio quedará claro cual es la verdadera realidad de cada pareja: unos nuevos ricos que intentan instalarse en un mundo al que todavía no parecerían encontrarle la vuelta; una pareja gay, adoradores del shopping y dispuestos a exponer su verdadera condición ante quien quiera escucharlos y, un ex matrimonio: ella dueña de campos en Santa Fe y él un simple propietario de pollajerías.
Qué es lo que resulta interesante de cada uno de ellos, sus discursos. Y qué los torna provocadores, unas personalidades arrasadoras que, cuando se muestran íntegras, no dejan de sobresalir por sus tics, sus mañas, el lenguaje soez con el que se expresan, la forma directa de relacionarse y, sobre todo, unos pensamientos que siempre están promoviendo una seria reflexión, aunque muchas veces la risa parecería disimularlo.
Como en toda experiencia de Muscari la historia no es lineal, está atravesada por un severo caos pero, en esta oportunidad, el actor Ronnie Arias (alter ego de Muscari) va y viene por la escena tratando de ordenar los acontecimientos, descubriendo algo más de cada personaje o simplemente, ayudando a los espectadores, con sus opiniones, a construir más ordenadamente ese mundo del que participan.
Un elenco sumamente homogéneo da vida a cada uno de esos seres inquietantes y, cada actor, logra sobresalir en sus pequeños monólogos aportando una vitalidad extraordinaria a esos hombres y mujeres de a ratos desconcertantes, aunque siempre desopilantes. Unos actores con estilos bien diferentes pero que, parecen haber encontrado en el reino de Muscari, un espacio de diversión verdaderamente real y así lo exponen y se exponen.

Carlos Pacheco

1 comentario:

Eric dijo...

La palabra "pollajerías" vale oro. Si ese día hubiera comprado el diario me hubiera alcanzado ese sólo vocablo para justificar el precio de tapa.

La crítica está buena porque no se queda en dar la lista de actores y una inexacta descripción de la temática y personajes, como otras. Encima es positiva...

¡Vivas y felicitaciones!